Hermann Karl Hesse

Vida de Hermann Hesse

Hermann Karl Hesse

Hermann Hesse, conocido con el nombre de “peregrino de la mañana”, y cuyo nombre real era Emil Sinclair, destacó como poeta, novelista, cuentista, ensayista y pintor. Continúa la línea del neorromanticismo alemán y refleja en sus obras los problemas de la sociedad moderna. Es uno de los escritores más representativos de la Europa actual.

Nace en Calw, pequeña cuidad de la Selva Negra en Baden-Wurtemberg, Alemania, el dos de julio de 1877, donde pasó los primeros seis años de su vida. Es hijo de Johannes Hesse, pastor protestante de origen Báltico, y Marie Gundert, nacida en Basilea, Suiza, ambos misioneros pietistas. Tuvo cinco hermanos.

El pietismo religioso inculcado por sus padres estará presente en sus primeros años, aunque más adelante le resultará insuficiente. Terminada su formación latina, en 1891 comienza sus estudios de teología en el seminario de Maulbronn, institución que abandona tras el primer año debido a la rigidez educativa.

Tras esto, la vida de Hesse se ve inundada por un periodo conflictivo. Empiezan a surgir problemas con su familia y el suicidio comienza a rondar por la cabeza del escritor, esto causará su ingreso en el manicomio de Stetten im Remstal, y más tarde en una asociación infantil en Basilea.

Pasada la amargura de este periodo, continúa escribiendo y leyendo, y comienza a trabajar como aprendiz de librero en Esslingen am Neckar, donde solamente trabajará tres días, después emprenderá una nueva profesión como relojero en una fábrica de su ciudad natal. En 1895 vuelve a probar su vocación de librero en Heckenhauer, una librería de Tubinga, ciudad universitaria alemana, en la que trabajará duro hasta 1898. En esta etapa Hermann enriquecerá enormemente su cultura a través de la gran cantidad de libros que inspecciona. Hesse afirmaba que con los libros tenía más y mejores relaciones que con las personas.

En 1898, siendo todavía librero, aparecerá su primer libro de poemas, Canciones Románticas, y en 1899 saldrá a la luz Una hora después de la medianoche, ambas obras poco productivas. Posteriormente comienza a trabajar en una librería de ocasión en Basilea, oficio que potenciará la artística personal de Hesse. En 1900 se libra del servicio militar debido a sus problemas de vista.

El año 1901 fue importante para Hermann. Por fin iba a viajar a Italia, encontrará un nuevo trabajo de bibliotecario en la librería Wattenwyl de Basilea y será a partir de esta fecha cuando Hesse empiece a vivir de sus escritos. Comienza a trabajar como colaborador en un diario suizo proporcionando artículos y críticas, y en 1904 aparece ya su primera novela, Peter Camenzind, la cual obtendrá un éxito inmediato. En este mismo año su fama literaria le permitirá contraer matrimonio con María Bernoulli, mudarse al lago Constanza y engendrar tres hijos.

En 1906 aparece su segunda novela, Bajo las ruedas, y en 1910 Gertrude. Esta última refleja un desequilibrio creativo en la vida literaria del autor, hasta él la consideró un fracaso. En 1911 se escapa con Hans Sturzenegger por Ceilán e Indonesia en busca de inspiración espiritual y religiosa para olvidar los problemas que en ese momento habían surgido en su casa. Al regresar, el malestar hogareño se intensifica aún más y su familia se muda a Berna, capital de Suiza.

Intenta lo imposible por salvar la reputación de su Alemania natal en medio del terror nazi. Durante la Primera Guerra Mundial Hesse es destinado a Berna para asistir a prisioneros de guerra. Allí se ocupaba de la librería de los cautivos alemanes, ayudaba a los soldados proporcionándoles material de lectura. En 1914 se publica en la Neue Zürcher Zeitung su artículo «O Freunde, nicht diese Töne», el cual produjo una obstinación muy fuerte dentro del terreno político de la época desencadenando sucesivos ataques contra nuestro escritor.

Debido a la muerte de su padre, la enfermedad de uno de sus hijos y a las crisis esquizofrénicas que sufría su esposa, Hesse vuelve a padecer una crisis existencial, pero esta vez mucho más acentuada. Su matrimonio estaba destruido y deciden vender la casa de Berna. Hesse se muda a Collina D´Oro, Suiza, y se asienta en la Casa Camuzzi, una especie de castillo. En esta etapa de su vida Hermann pasaba los días escribiendo y pintando.

Tras publicar El último verano en Klingsor y Siddhartha, Hesse se casa con Ruth Wenger en 1924 y obtiene la nacionalidad suiza. A partir de aquí, sus obras se convertirán en relatos autobiográficos irónicos que prepararán el terreno a la que será su gran obra maestra, El lobo estepario (1927).

La publicación de su primera biografía y el éxito de su nueva novela supusieron un cambio importante en la vida del autor. Vuelve a arriesgar su corazón en una nueva relación con Ninon Dolbin, su tercera esposa, y Hesse deja la Casa Camuzzi para mudarse a otra casa más al gusto del escritor y mucho más grande, donde pudiera abrigarse el nuevo matrimonio, la Casa Hesse, en Montagnola.

Hesse no podía remediar su preocupación por la presencia nazi en Alemania. Anteriormente había publicado alguna reseña de temática nazi en la prensa alemana, pero desde 1935 ningún periódico se arriesgó a publicar tales artículos. Mientras el movimiento nazi se apoderaba de Alemania y estallaba la Segunda Guerra Mundial, Hesse se cobijaba con su novela El juego de los abalorios, impresa en Suiza en 1943. Esta novela nos presenta el ideal de cultura del Hesse, y tras ella consigue en 1946 el premio Nobel de literatura.

Continuó escribiendo, pero después de la Segunda Guerra mundial su creatividad decayó. Hesse muere el nueve de agosto de 1962 en Montagnola, Ticino, Suiza, debido a una hemorragia cerebral mientras dormía, y dejando una extensa y erudita obra literaria a la posteridad
.
Hesse fue un hombre soñador, romántico y sentimental que disfrutaba de sus ratos libres observando el arte, leyendo y paseando. Su vida se ha movido siempre a través de la sensualidad y la espiritualidad y su camino vital ha sido una constante lucha con su propio yo. Su pensamiento siempre fue cercano al de Goethe, pensaba que el hombre no podía abandonarse a sí mismo permaneciendo al margen de los dolores, pues para él el mundo era una mezcla de lo demoníaco y lo divino. Admirado por la obstinación del ser humano, Hesse se evadió del mundo llegando a sumirse en la más absoluta soledad.

Obra de Hermann Hesse

La obra de Hermann Hesse refleja el acontecer mundial, nos sumerge en las atormentadoras impresiones de nuestro presente. Numerosas protestas aparecen a lo largo de toda su obra: contra todo lo estandarizado, contra la mediocridad, contra el consumo, el egoísmo y el lucro, contra el estado y la burguesía, contra la Iglesia y la educación…

Sus obras son confesiones interiores a las que dota de un lenguaje sencillo y musical para expresar más hondamente los diferentes matices del sentimiento. Hesse intentó superar y ordenar sus propias experiencias y sensaciones, el inconformismo y el individualismo son posturas desencadenantes de su producción. Todos sus personajes son esbozos de su yo interior, por lo tanto al leer su obra nos adentramos en su personalidad.

Su profunda producción literaria expresa su propia inquietud espiritual. Fue uno de los autores que colaboró en el desarrollo de su país y sus libros narrativos han influido en el espíritu de varias generaciones.

Hermann Hesse fue una recopilación de corrientes y habría que situarlo dentro de un romanticismo adaptado a nuestro tiempo. Sus historias exponen cuestiones antropológicas que todavía hoy se continúan debatiendo. Ha creado nudos y sueños en un mundo que pide un hombre más humano. Su fin es encontrar un ser humano en armonía con los demás y consigo mismo.


Hermann Hesse es uno de los autores de novela iniciática más importantes del siglo XX. Este introductor del orientalismo en occidente escribe con el fin de dirigirse a toda persona que busque orientación en su vida mediante el equilibrio y la autoestima, tan importantes para la realización de nuestro propio camino.

Novelas de Hesse

1900: Hermann Lauscher, El caminante (der Reisende)
1904: Peter Camenzind
1906: Bajo las ruedas (Unterm Rad)
1910: Gertrudis (Gertrud)
1914: Rosshalde (Roßhalde)
1915: Tres momentos de una vida (Knulp)
1919: Demian
1922: Siddhartha
1927: El lobo estepario (Der Steppenwolf)
1930: Narciso y Goldmundo (Narziß und Goldmund)
1932: Viaje al Oriente (Die Morgenlandfahrt)
1943: El juego de los abalorios (Das Glasperlenspiel)

Otros trabajos de Hesse

1898: Canciones románticas (Romantische Lieder)
1899: Una hora después de medianoche (Eine Stunde hinter Mitternacht)
1908: Amigos (Freunde)
1910: La ciudad
1917: El europeo
1918: El cuento del sillón de mimbre
1919: Klein y Wagner (Klein und Wagner)
1920: El último verano de Klingsor (Klingsors letzter Sommer)
1922: Trágico
1923: Infancia del mago
1924: Compendio biográfico
1926: Rastro de un sueño
1928: Sobre El lobo estepario
1928: Parodia suabia
1929: El Rey Yu
1930: Edmund
1932: El pájaro
1942: Poemas
1946: La Ruta Interior
1946: Sobre la guerra y la paz

Premios

1906: Bauernfeld-Preis.
1928: Mejstrik-Preis der Wiener Schiller-Stiftung
1936: Gottfried-Keller-Preis
1946: Goethepreis der Stadt Frankfurt
1946: Premio Nobel de Literatura
1947: Doctor honoris causa por la Universidad de Berna
1950: Wilhelm-Raabe-Preis
1954: Orden Pour le mérite für Wissenschaft und Künste
1955: Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán

Ficha

autor
Hermann Karl Hesse
año de nacimiento
1877
lugar de nacimiento
Calw, Baden-Wurtemberg (Alemania)
año de muerte
1962
lugar de muerte
Montagnola, Cantón del Tesino (Suiza)
nacionalidad
Germano-suizo
movimiento
Neorromanticismo de ficción
género
Narración poética
temas
Espiritualidad. Existencia humana. Individualismo. Rebelión. Conciencia. Razón. Ética. Filosofía. Metafísica. Irrealismo. Soledad. Meditación
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Citas

cita

Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros


cita

La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros


cita

En aquella época encontré un extraño refugio. Por «casualidad», como suele decirse. Pero esas casualidades no existen. Cuando alguien necesita algo con mucha urgencia y lo encuentra, no es la casualidad la que se lo proporciona, sino él mismo. El propio deseo y la propia necesidad conducen a ello


cita

Hay quienes se consideran perfectos, pero es sólo porque exigen menos de sí mismos


cita

Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros