La vida es sueño

Calderón de la Barca


Introducción a La vida es sueño

Los investigadores literarios de la obra de Calderón de la Barca afirman, basándose en un comentario de Lope de Vega, que La vida es sueño pudo ser escrita entre los años 1627 y 1629. La razón de que no se publicara hasta 1636 obedece a que hasta el año 1635 no se levantaría la prohibición real de imprimir comedias en Castilla. Es en este año de 1636 cuando aparece publicada la obra "Primera parte de comedias de Don Pedro Calderón de la Barca escogidas por Don Ioseph Calderón, su hermano".

La vida es sueño fue escrita, por tanto, durante el reinado de Felipe IV, perteneciente a la casa real de los Austrias (o de Habsburgo), ejerciendo el gobierno efectivo su valido, el Conde-Duque de Olivares. España entonces mantiene guerras en Flandes y otras posesiones europeas contra Inglaterra y Francia y está perdiendo gran parte del poderío territorial heredado de Carlos I o de Felipe II.

En ese contexto histórico de frentes bélicos y decadencia del Imperio español, de inmovilismo social, de vuelta a una religiosidad tenebrista, de bancarrota de la Corona, asistimos al nacimiento del Arte Barroco, un movimiento artístico deslumbrante que trastoca lo racional, lo sencillo y lo clásico del Renacimiento en un gusto por lo desmesurado, lo artificioso y lo recargado. En el plano literario el Barroco en España fue encarnado por figuras de la talla de Francisco de Quevedo, Luis de Góngora, Sor Juana Inés de la Cruz, Lope de Vega, Tirso de Molina, Ruiz de Alarcón o el propio Calderón de la Barca.

En lo que respecta al Teatro Barroco español, a principios del siglo XVII nacen los "Corrales de Comedias", o teatros a pie de calle, lo que supone un auge del drama y de los autores teatrales, muy apreciados en este contexto. Estos Corrales de Comedias tenían un carácter muy popular y eran en realidad patios interiores de casas donde se representaban comedias, entremeses o piezas cortas que se escenificaban entre actos de una comedia o drama más largos, y autos sacramentales, o pequeñas piezas dramáticas de caracter religioso que enfatizaban el sacramento de la Eucaristía. Por otra parte, en 1609, cuando Calderón de la Barca apenas tenía 9 años, Lope de Vega escribe un ensayo titulado "Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo" en el cuál va a fijar las lineas directrices que van a regir en el Teatro barroco español del siglo de Oro y que podemos resumir en las siguientes características, trasladables también a La vida es sueño:

- Tiene una finalidad de entretenimiento.
- Confirma la regla de las tres unidades: unidad de acción, unidad de lugar y unidad de tiempo, aunque no la sigue a rajatabla.
- División del drama en tres actos o escenas (o jornadas), respondiendo al esquema planteamiento, nudo y desenlace
- El uso de la métrica: es un teatro en verso.
- El lenguaje ha de ser cuidado y decoroso, pero profuso en el uso de metáforas y otras figuras retóricas.
- Los temas principales van a ser la honra y el amor, tocando a veces el tema satírico. Esta obra, La vida es sueño, tiene una temática filosófica: la libertad del hombre o la predestinación divina.


Resumen del Argumento de La vida es sueño

La vida es sueño

Este podría ser un resumen por actos de La vida es sueño

Acto I

Entra Rosaura violentamente en escena pues se ha caído del caballo y ha rodado por un monte (hipógrifo violento). Rosaura va vestida de hombre y ha llegado a Polonia. Sale a continuación a escena el gracioso Clarín, acompañante de Rosaura en esta aventura. Ambos se dirigen, en aquel desierto montañoso, hacia un edificio que divisan. Se acercan a la puerta. Del oscuro interior sale un ruido de cadenas y una voz quejumbrosa.

Es la entrada en escena de Segismundo con su clásico "¡Ay mísero de mí, ay infelice!". Rosaura y Clarín dudan si huir o quedarse. Éste último piensa que la torre está encantada. Se aproximan, y a la luz ven a Segismundo, un hombre vestido de pieles y encadenado que profiere una declamación contra "los cielos" (Dios, en sentido figurado), pues quiere saber cuál fue su delito para recibir ese trato de prisionero y esas cadenas cuando cualquier animal salvaje goza de más libertad que él, aunque llega a la conclusión que el mayor delito del hombre es nacer. Rosaura, apiadada, se acerca a Segismundo diciéndole que su discurso le ha impresionado, pero la reacción de Segismundo es intentar matar a Rosaura, creyendo que es un hombre, por haberse enterado de sus flaquezas o debilidades. Al oirla hablar se enternece y la suelta.

Rosaura se dispone a contarle su historia cuando interrumple Clotaldo, del que Segismundo dice que es el alcaide de su prisión. Clotaldo está armado y acompañado de varios soldados a los que ordena tarparse el rostro. Clotaldo amenaza a Rosaura y Clarín diciéndoles que serán apresados porque han quebrantado la prohibición real de examinar a Segismundo (el prodigio que entre peñas yace). Clotaldo ordena a los soldados que venden los ojos a Rosaura y a Clarín, quienes deponen las armas. Rosaura le entrega la espada a Clotaldo y éste la reconoce, preguntándole a Rosaura quién se la dio. Ella dice que una mujer que le dijo que partiera a Polonia y la mostrase entre los nobles y principales, porque el que la reconociera la ampararía y cuidaría de ella. Clotaldo dice que esa espada se la dejó a Violante, una hermosa mujer, con el encargo que quien se la llevara de vuelta a Polonia sería hijo suyo. Rosaura es hija, pues, de Clotaldo, aunque éste todavía cree que es un hombre. Sin embargo en su soliloquio Clotaldo está dudando entre el honor y la lealtad al rey, que le obliga a matar a ese joven (Rosaura) o el amor de padre. Clotaldo decide llevar a los prisioneros ante el rey Basilio y que él decida su destino.

En un lugar del palacio seguidos de cortesanos, se encuentran Astolfo y Estrella. Astolfo cuenta que ambos, él y Estrella son los aspirantes al trono del ya anciano e inclinado a los estudios, rey Basilio. No son hijos suyos sino hijos de dos hermanas del rey. A continuación sale el rey Basilio y su séquito y pide que todos escuchen lo que tiene que decir: el monarca cuenta, en primer lugar, que es un estudioso avezado de las matemáticas y de la astrología y que es capaz de leer profecías en los astros. Había profetizado que Clorilene, su esposa nacería el día que diera a luz a Segismundo, el hijo de ambos, y así sucedió luego. Luego vio en los astros que Segismundo sería un príncipe cruel que convertiría el reino en una escuela de traiciones y de vicio, derrocándole del trono, por lo que a temprana edad decidió recluirlo en una torre de piedra abandonada en las montañas, donde sólo Clotaldo' le ve para atender sus necesidades más básicas de alimento y educarlo en ciencias y en los preceptos del Catolicismo.

Tres cosas hacen dudar al rey Basilio: la primera: él debe velar por su reino y por sus súbditos y por si era cierta la profecía, decidió encerrar a Segismundo; la segunda es que para impedir que Segismundo cometa los delitos que ha visto anunciados en los astros, es el propio Basilio quien está cometiendo delitos, privando a la corona del sucesor legítimo; la tercera es la curiosidad que tiene Basilio por descubrir si su vaticinio, el oráculo estaba equivocado y Segismundo, en contra de los que dicen los planetas, será un buen rey. Entonces la decisión de Basilio es poner en el trono a su hijo Segismundo: si es prudente, cuerdo y benigno lo nombrará heredero a la corona; si es cruel, soberbio y nefasto, lo devolverá a la cárcel. Todos aclaman su decisión y se van.

Entonces llegan hasta el rey Basilio, Clotaldo y sus prisioneros. Clotaldo le cuenta al rey que han visto a Segismundo y el lugar secreto donde lo ocultaban. El rey le dice a Clotaldo que no se preocupe, pues ya ha contado a sus súbditos el secreto del encierro de Segismundo y lo que piensa hacer con él. Entonces Clotaldo le dice a Rosaura y Clarín que son libres. Rosaura (aún disfrazada de muchacho) le cuenta a su padre, sin saber que es él, que ha venido a deshacer una afrenta contra Astolfo, duque de Moscovia, que se fue a Polonia a casarse con la infanta Estrella, mancillando el honor de su familia. Se van Rosaura y Clarín, dejando pensativo a Clotaldo.

Acto II

Comienza el acto II de La vida es sueño con un díalogo entre Clotaldo y el rey Basilio. Aquél le cuenta al monarca que han sacado a Segismundo de la prisión dándole un bebedizo para adormecerlo y lo han trasladado al cuarto del rey. Basilio le cuenta a Clotaldo que hace esto para demostrar y demostrarse que el hombre predomina a las estrellas, es decir que el libre albedrío rige al ser humano y no un destino fijo escrito en los astros.

Por el díalogo siguiente entre Clarín y Clotaldo sabemos que Rosaura ha desvelado su personalidad y confiado la satisfacción de su honor a Clotaldo. Clarín se queja de que nadie atiende sus necesidades ahora que Rosaura está en palacio como dama de Estrella, y amenaza a Clotaldo con contarlo todo si no tiene lo que desea. En ese momento sale a escena Segismundo, asombrado y despertando de su sueño, con unos criados que tratan de vestirlo. Clotaldo se acerca y le dice a Segismundo que es el príncipe heredero de Polonia.

Saliendo de su confusión, Segismundo muestra su rabia y violencia y quiere matar a Clotaldo. Clarín, se pone de parte de Segismundo ("yo soy un grande agradador de todos los Segismundos"). A continuación sale Astolfo y se presenta a Segismundo como primo suyo. Segismundo lo saludo con desgano. Luego sale a recibirlo Estrella y Segismundo parece prendado por su belleza (sólo sabe de las mujeres por los libros que ha leído y nunca ha visto a ninguna, dado su cautiverio); quiere tomar su mano pero un criado le quiere estorbar el gesto pues sabe que Astolfo se disgustaría si Segismundo tuviera ese contacto con Estrella, equivalente prácticamente a un compromiso formal. Entonces Segismundo alza en brazos al criado y lo arroja por un balcón. Astolfo le recrimina la acción y Segismundo le amenaza con cortarle la cabeza. Se va Astolfo y sale Basilio a estrechar los brazos de su hijo pero al enterarse de que ha matado al criado, le repudia. Segismundo le dice al rey que no le importa no contar con su amor y le recrimina el trato cruel y el encierro recibido durante tantos años. Basilio le advierte que no sea tan soberbio y que sea más humilde ya que pudiera estar soñando lo que está viviendo en ese momento. Se va Basilio y hay un breve encuentro con Rosaura, que no se deja ver y se hace pasar por Estrella.

Clotaldo llega a advertirle a Segismundo que sea más humilde pero Segismundo saca la daga y trata de matarlo. Forcejea con Clotaldo hasta que llega Astolfo para protegerlo. Van a luchar pero llega el rey Basilio con Estrella y se detienen. Segismundo se va. Basilio dice que Segismundo dormirá y se desperatará de nuevo en su prisión. En un apartado Estrella rechaza a Astolfo, que se va desairado.

Estrella llama a su dama, Astrea, que resulta ser Rosaura. Estrella le dice a Astrea (Rosaura) que se casará con Astolfo, el cuál renunciará al retrato de una dama que lleva en el cuello: cuando llegue Astolfo éste le entregará a Astrea (Rosaura) ese retrato. Astolfo reconoce a Rosaura y ésta trata de hacerse con el retrato. Llega Estrella y mediante una estratagema, Rosaura logra quedarse con el retrato pues Estrella ve que la retratada es Rosaura, y despide airada a Astolfo. Mientras tanto el rey Basilio, acompañado de Clotaldo y unos criados devuelven a un Segismundo dormido a su prisión. Cuando despierta Clotaldo le hace creer que lo ha soñado todo desde que se quedó dormido. Cuando se queda solo se produce el más famoso soliloquio o monólogo de Segismundo en esta obra donde llega a la conclusión de que todo cuanto hace el hombre en su vida es sueño (incluso soñar), hasta que llega la muerte, que es el verdadero despertar.

Acto III

Empieza el Acto III con un episodio gracioso. Los súbditos que se han enterado de que Segismundo, el príncipe heredero, vuelve a estar preso en la torre, han ido allí para liberarlo y reponerlo en el trono, y cuando hallan allí a Clarín, también encerrado, creen que es el príncipe. Deshecha la confusión, los súbditos aclaman a Segismundo a quien le explican que las cortes se negaban a que reinara un príncipe extranjero, pues Astolfo, que es de Moscovia, había sido nombrado por Basilio como heredero a la corona. Segismundo arenga a sus vasallos y les dice que el rey Basilio ha de rendirse a sus pies.

Sale Clotaldo y al ver que Segismundo ha sido liberado teme por su vida y se arrodilla a sus pies: lejos de matarlo, Segismundo le quiere abrazar pero Clotaldo, hombre de valores, le dice que no puede luchar a su lado contra el rey Basilio, pues le debe lealtad. Segismundo deja ir a Clotaldo diciéndole que se verán en el campo de batalla.

Cuando el rey Basilio se entera, lamenta que él mismo haya sido el artífice de esa guerra y de la destrucción de su reino y se dirige a luchar contra Segismundo. Quedan solos Rosaura y Clotaldo. Ella le pide que acabe con la vida de Astolfo como había prometido pero éste le dice que está dividido entre restituir el honor de Rosaura y la lealtad que le debe pues le salvó la vida ante Segismundo. Clotaldo es el padre de Rosaura y ésta le confiesa que matará a Astolfo.

Rosaura se dirige hasta donde está Segismundo vestida de mujer pero armada de espada y daga. Allí, Rosaura cuenta su historia, el deshonor que a Violante su madre y a ella misma les sometió Astolfo abandonándolas en Moscovia para venir a casarse con Estrella esperando obtener el trono de Polonia. Segismundo, admirado de su belleza dice que repondrá su honor y se dirige a la batalla. En la primera refriega Clarín es herido y muere.

En la espesura del monte, Clotaldo propone a Basilio que huya en un caballo que le tiene preparado pero el rey decide quedarse y humillarse ante Segismundo, creyendo que lo dispuesto por la Astronomía ha de cumplirse y el hombre no puede cambiarlo. Lejos de este pensamiento, Segismundo declara que nadie debe evitar un daño que se teme realizando todos los actos para que ese daño se produzca: si su padre quería evitar que se convirtiera en un tirano cruel, no debió encerrarlo para que se embruteciera en su cautiverio de la torre.

Forzando el destino al que las estrellas lo habían condenado, Segismundo se humilla a los pies de su padre; éste conmovido lo acepta como príncipe. Clotaldo le dice a Astolfo que Rosaura es hija suya por lo que Astolfo puede casarse con ella, al ser también de noble cuna. Segismundo toma la mano de Estrella. Acaba Segismundo diciendo que toda la dicha humana pasa como el sueño y que hay que aprovechar al máximo lo que dura, pues sigue temiendo despertar un día en su prisión.


Personajes de La vida es sueño

Los personajes de La vida es sueño son los siguientes:


Segismundo

Hijo del rey Basilio y príncipe heredero del trono de Polonia. Creyendo Basilio que su hijo estaba destinado a ser despótico y cruel, y que le arrebataría el trono, decidió encerrarlo en una torre solitaria, donde se crió embrutecido y encadenado, al cuidado de Clotaldo, noble de Moscovia y leal servidor de Basilio, pero que para Segismundo será el alcaide de su prisión. Con la llegada de Rosaura y Clarín a Polonia, Basilio temeroso de haberse equivocado quiere poner a prueba a Segismundo, restaurándole sus derechos sucesorios. Al despertar Segismundo se muestra a todos soberbio, bruto y cruel, por lo que Basilio decide restituirlo a la torre y a las cadenas. Cuando despierta Segismundo en la prisión está convencido de que aunque todo cuanto vivió en la corte le había parecido real, no es sino una apariencia, una ilusión, como lo es la vida entera. Finalmente, unos súbditos leales entran a liberarlo y aunque decide en un principio vengarse, luego es benevolente con el rey y el resto de los cortesanos, perdonando a su padre, ayudando a Rosaura y Clotaldo en su afrenta de honor contra Astolfo, y tomando a Estrella como prometida. Segismundo es admirado por todos por su buen ingenio y aclamado como rey.


Rosaura

Hija de Clotaldo y de Violante, nobles de Moscovia. Llega disfrazada de hombre a Polonia con su asistente, Clarín. Allí descubren a Segismundo, encadenado en una prisión levantada en el monte. Clotaldo los detiene y los lleva ante el rey. Clotaldo, que ha reconocido una espada que llevaba le dice a Rosaura que la ayudará a limpiar su honor, matando a Astolfo, que la dejó abandonada y enamorada en Moscovia para ir a Polonia a contraer matrimonio de conveniencia con Estrella, heredera al trono. Clotaldo no puede matar a Astolfo pues este le salvó de ser asesinado por Segismundo, con lo que Rosaura decide unirse a la causa militar de Segismundo para así satisfacer su honor luchando contra Astolfo. Al final de la obra, Clotaldo le confiesa a Astolfo que Rosaura es hija suya, por lo cual Astolfo y Rosaura, que también tiene noble sangre, pueden unirse.


Clotaldo

Padre de Rosaura, noble de Moscovia y fiel servidor del rey Basilio de Polonia. Es un personaje eje que vertebra las dos tramas de la obra: la principal de Segismundo y Basilio, y una secundaria, la de la afrenta al honor de Rosaura realizada por Astolfo. Por una parte, Clotaldo ha sido quien estuvo al cargo de Segismundo durante todos los años de su cautiverio, cuidando de sus necesidades y enseñándole ciencias o dándole libros. Por otra parte promete a Rosaura ayudarla en su resolución de matar a Astolfo, por haberla abandonado en Moscovia. Finalmente Segismundo se apiada de él y puede ver cómo su hija resuelve sus problemas con Astolfo.


Basilio

Rey de Polonia y padre de Segismundo. Estudioso de las Matemáticas y de la Astrología, su pasión es leer los acontecimientos futuros en los astros. Cree en la predestinación, en que el camino del hombre viene marcado por los cielos desde que aquél viene al mundo y hasta que se produce su muerte. Anciano ya, decide antes de concederle el trono a Estrella y a Astolfo, sus sobrinos, ver si su hijo Segismundo tiene alguna posibilidad de enmienda. En un principio la actitud de Segismundo lleva a pensar al viejo monarca que todos los intentos humanos por cambiar la voluntad de las estrellas son vanos y lo devuelve a prisión, pero luego comprueba que el libre albedrío, la voluntad del hombre, se impone a los designios astrales.


Astolfo

Sobrino de Basilio, rey de Polonia, primo, por tanto, de Segismundo. Pretende a Estrella, también sobrina del rey Basilio, pero precedente a él en el orden sucesorio. En una trama paralela se descubre que dejó abandonada en Moscovia a Rosaura para intentar acceder al trono de Polonia. Lleva un retrato de Rosaura en el cuello, lo que provoca el recelo de Estrella. Finalmente, Clotaldo le cuenta que sí puede con Rosaura pues lleva sangre noble, al ser hija suya.


Estrella

Sobrina de Basilio y una de las sucesoras al trono de Polonia. No está enamorada de Astolfo, y desconfía de sus pretensiones. Al contrario que éste, Estrella no se muestra ambiciosa de poder. Segismundo se fijó en su belleza durante la salida de su cautiverio y al final de la obra, ya como príncipe heredero, quiere comprometerse con ella y le toma la mano.


Clarín

Es el gracioso acompañante de Rosaura en su viaje a Polonia. Es miedoso y burlón. Tiene pocos escrúpulos para cambiar de bando o extorsionar a Clotaldo con contar toda la verdad a Segismundo. En la refriega del vulgo contra Basilio resulta herido y muere, parece que como castigo a su actitud interesada.


Violante

Es la madre de Rosaura y amante en otro tiempo de Clotaldo. No tiene papel escénico en la obra, pero es mencionada en el transcurso de la trama secundaria, relativa al honor de Rosaura.


Comentario a La vida es sueño

La vida es sueño es una obra de Pedro de Calderón de la Barca que se incluye dentro del género literario del Teatro. En concreto es un drama, cuya estructura consta de tres jornadas o actos no titulados y que están divididos en escenas de la siguiente manera: el acto I, consta de 8 escenas, el acto II tiene 19 escenas y el acto III y último suma 14 escenas'

La vida es sueño se ajusta, en general a las reglas generales establecidas por Lope de Vega para el arte de hacer comedias del siglo XVII: lenguaje acendrado y cuidado, utilización del verso (en variación de estrofas), hay un paralelismo de tramas, donde una de las temáticas, no la principal en este caso, tiene que ver con la honra, uno de los preferidos por los autores de la época.

Concretamente se ha dicho que La vida es sueño es un drama filosófico pues su trama principal abunda en la libertad, en el más puro sentido volitivo, de la voluntad. Así surge una contraposicón de personajes alegóricos: Segismundo es la alegoría de la voluntad humana, del libre albedrío que acabará imponiéndose a los inalterables designios de los astros; por su parte Basilio, es la encarnación de las teorías que abundan en el fatuum, en el destino ya escrito, inmodificable e irresoluble para el hombre.

Pero, además, subyace a través del personaje de Segismundo la idea de "peregrinatio vitae", una peregrinación o viaje vital del protagonista que se descubre a sí mismo y al mundo que lo rodea, emergiendo de un mundo de oscuridad e ignorancia, y que descubre que las realidades y los sueños están construidos del mismo material, llegando a la conclusión de que los momentos de dicha hay que disfrutarlos al máximo, esencia de la máxima renacentista del carpe diem tan frecuentada por Garcilaso de la Vega.

Mucho se ha comparado la estancia de Segismundo en su prisión así como su posterior liberación y encumbramiento con el Mito de la caverna de Platón. De hecho se considera a esta explicación mitológica del libro platónico de La República una de las influencias en el texto de La vida es sueño. También se ha observado en el devenir de Segismundo desde la oscuridad a la luz la influencia de los poetas ascéticos del siglo XVI, entre los que destacó Fray Luis de León

Por otra parte, dentro de la dualidad de tramas que plantea la obra, hay un argumento accesorio del filosófico principal, hecho para el disfrute del público, que es la honra de Rosaura, mezclado con el amor entre ésta y Astolfo. En este sentido, también Rosaura emprende una "peregrinatio vitae" ya que parte de una etapa de caos y de falta de integridad a otra, el final feliz, donde no sólo repone el honor perdido sino que además logra encontrar la dicha amorosa al lado de Astolfo.

La vida es sueño es el fruto de una época situada entre el fin del siglo de Oro de la literatura española el principio del Racionalismo ilustrado: Segismundo duda de la existencia real del mundo unos años antes de las dudas metafísicas de Descartes y de la frase "Pienso, luego existo" plasmada en su Discurso del método.

El lenguaje de La vida es sueño se encorseta en el verso del barroco, siendo más bien un habla de carácter culto o arcaizante aunque no excesivamente difícil y cayendo en el tono popular con notas de comicidad cuando interviene el personaje de Clarín, que supone un desahogo para el espectador en el transcurso de las dos tramas más serias de La vida es sueño. Este verso en ningún momento prescinde de la rima y alterna seis clases de estrofa: romance, redondillas, silvas, décimas, quintas y octavas reales. Las figuras retóricas más utilizadas son la metáfora, el hipérbaton, la paradoja, la hipérbole o exageración, las preguntas retóricas y las comparaciones alegóricas. En La vida es sueño tiene más importancia la elocuencia de los personajes que el diálogo vivo y rápido entre varios caracteres.

Ficha

título
La vida es sueño
año de publicación
1636
idioma
Castellano
ISBN
978846702174
género
Teatro
subgénero
Drama filosófico
temática
Teatro español, Drama barroco, Destino, Libertad, Libre albedrío, Lealtad, Honra, Segismundo, Rosaura.
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Jornada I - Segismundo

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Cuentan de un sabio que un día tan pobre y mísero estaba, que sólo se sustentaba de unas yerbas que comía. ¿Habrá otro -entre sí decía- más pobre y triste que yo? Y cuando el rostro volvió, halló la respuesta, viendo que iba otro sabio cogiendo las hojas que él arrojó.

Jornada I - Rosaura

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Sueña el rico en su riqueza, que más cuidados le ofrece; sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza; sueña el que a medrar empieza, sueña el que afana y pretende, sueña el que agravia y ofende, y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende. Yo sueño que estoy aquí de estas prisiones cargado, y soñé que en otro estado más lisonjero me vi. ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

Jornada II - Soliloquio de Segismundo